¿Qué es el Duelo Prolongado?

Dr. Enrique Gómez-Alvarez Salinas

Dr. Enrique Gómez-Alvarez Salinas

Duelo prolongado

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Cuando el luto se instala en nuestra vida

La pérdida de una persona querida es una de las experiencias emocionales más negativas a las que tiene que enfrentarse una persona a lo largo de su vida.

Esta pérdida siempre provoca un malestar anímico y emocional al que llamamos DUELO.

El Duelo siempre aparece, por lo que podemos considerar que es algo normal, algo fisiológico (Duelo normal).

Pero, en algunas ocasiones, este duelo tiene una intensidad mucho mayor o una duración mucho más prolongada y es cuando consideramos que existe un Duelo Patológico ó, llamado actualmente, Duelo Prolongado

A nivel de las clasificaciones de las enfermedades psiquiátricas, no ha sido hasta la última revisión del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5-TR), realizado por la APA (Asociación Americana de Psiquiatría), cuando ha aparecido este diagnóstico de Trastorno de Duelo Prolongado como una nueva patología, es decir, como una enfermedad específica de Salud Mental.

El hecho de aceptar el trastorno de Duelo Prolongado dentro de la clasificación de los Trastornos Mentales puede parecer algo menor, pero tiene una gran importancia, ya que permite que pueda tratarse como una enfermedad específica, lo que tiene implicaciones legales muy positivas para quien, desgraciadamente, sufre este padecimiento:

  • Una compañía de seguros o una mutua de accidentes laborales, hasta ahora, podía, siempre, considerar al duelo como algo normal y fisiológico y, aunque se complicase, no aceptarlo como una enfermedad específica.

  • En países como EEUU sólo al estar ya incluido en la clasificación DSM-5-TR, permite la posibilidad de que los médicos y psiquiatras puedan facturar su tratamiento a las compañías de seguros, lo que implica, finalmente, la posibilidad de que los pacientes con este trastorno puedan ser tratados o no.

  • Además, permite que los médicos de salud mental, los pacientes y las familias puedan aceptar que, en algunas personas, el dolor y la intensidad del duelo se puede prolongar en el tiempo como una enfermedad llamada Duelo Prolongado

Cementerio oscuro. Duelo prolongado
Foto Enrique Gómez Álvarez Salinas

DUELO NORMAL

Cuando fallece una persona querida es necesario que aparezca un malestar anímico por la pérdida, es el Duelo normal.

Este duelo conlleva la existencia de tristeza, dolor anímico, sensación de pérdida y/o abandono, aturdimiento emocional con ira o incluso con sensación de culpa.

Progresivamente estos síntomas y estos sentimientos deben irse aliviando, con una aceptación, también progresiva, de la pérdida, permitiendo que la persona siga adelante con su vida.

Las fases del Duelo, según Kluber Ross (psiquiatra y escritora suizo-americana) son las siguientes:

  1. Negación: Es una defensa para el individuo, una resistencia para aceptar lo que está pasando
  2. Ira: La persona se siente enfadada e injustamente tratada por la vida. El enfado puede ser contra sí mismo, contra la persona fallecida o contra todo el sistema social que le rodea.
  3. Negociación: Esta etapa conlleva la esperanza, no real, de poder postponer o retrasar la muerte del ser querido.
  4. Depresión: La persona empieza a entender la muerte sucedida como algo inevitable y su estado anímico se afecta, con emociones de vacío y aislamiento.
  5. Aceptación: Supone la resolución sana del duelo. La persona se adapta a la pérdida y aprende a seguir con su vida.

Estas fases pueden tener una duración particular para cada persona, pero, deben estar encaminadas a la resolución final del duelo:

-Aceptando la realidad de la pérdida

-Permitiéndose sentir dolor por la falta del ser querido

-Adaptándose a la nueva realidad en la cual la persona querida ya no está presente

-Pudiendo establecer otras relaciones sin sentimiento de culpa

Cementerio de Salzburgo
Cementerio de Salzburgo. Foto Enrique Gómez Álvarez Salinas

DUELO PROLONGADO

Durante los primeros meses después de una pérdida, los signos y síntomas del duelo normal son los mismos que los del duelo prolongado.

Sin embargo, mientras que en el duelo normal los síntomas comienzan a desaparecer gradualmente, en el duelo prolongado persisten o empeoran.

El duelo prolongado es como estar en un estado de aflicción constante e intensificado que no permite recuperarse.

Según la definición incluida por la Asociación Americana de Psiquiatría (APA), el trastorno de Duelo Prolongado ocurre cuando alguien cercano a la persona en duelo ha muerto y este malestar se prolonga al menos 6 meses para niños y adolescentes, o 12 meses en el caso de los adultos.

La persona en duelo puede experimentar anhelos intensos o preocupación constante por el difunto, con síntomas que se mantienen la mayor parte del día y casi todos los días durante varios meses.

El individuo experimenta malestar clínicamente significativo con deterioro social, relacional o laboral, limitando su funcionamiento personal y sus relaciones normales.

Ansiedad o Depresión
Foto de Niklas Hamann en Unsplash

Síntomas del Duelo Prolongado

Estos síntomas aparecen mantenidos en el tiempo, la mayor parte del día y todos los días durante un periodo de más de 12 meses:

Tristeza profunda, dolor emocional intenso y pensamientos constantes acerca de la pérdida del ser querido

Falta de concentración en cuestiones que no sean la muerte del ser querido

Atención extrema a los recuerdos del ser amado o, al contrario, evitar los recuerdos de la persona fallecida

Deseo o añoranza intensos y persistentes por el difunto

Problemas para aceptar la muerte

Entumecimiento o distanciamiento emocional del resto de situaciones vitales

Resentimiento por la pérdida

Sentimiento de que la vida no tiene sentido ni propósito

Falta de confianza en sí mismo y en otras personas

Incapacidad para disfrutar de la vida o para recordar las experiencias positivas vividas junto con tu ser querido

Problemas para llevar a cabo las actividades cotidianas

Aislamiento de los demás y distanciamiento de las actividades sociales, con sentimientos de soledad intensa.

Depresión, tristeza profunda, sentimientos de culpa o autorreproches

Sensación de haber hecho algo mal o de haber podido evitar la muerte del ser querido

Pensamiento en torno a que no vale la pena vivir sin la persona querida

Desear haber muerto junto con el ser querido

Duelo prolongado
Foto de Ian Valerio en Unsplash

Factores de riesgo para presentar un Duelo Prolongado

Muerte inesperada o violenta, tal como una causada por un accidente automovilístico, el asesinato o el suicidio de un ser querido

La muerte de un niño

No recuperación del cadáver o imposibilidad de ver el cuerpo de la persona fallecida.

Relación muy cercana o de dependencia con la persona fallecida

Pérdidas múltiples

Existencia de aislamiento social, o falta de un sistema de apoyo o amistades tras la pérdida

Antecedentes de depresión, ansiedad por separación o trastorno de estrés postraumático

Experiencias traumáticas durante la infancia, tales como maltrato o descuido

Otros factores importantes de la vida que causan estrés, como dificultades económicas importantes

Trastorno de Pánico
Foto de Usman Yousaf en Unsplash

Complicaciones del Duelo prolongado

El duelo complicado puede provocar afectación física, mental y social.

Sin el tratamiento adecuado, las complicaciones pueden comprender:

Depresión (pinchando aquí puedes acceder a un artículo donde podrás diferenciar la ansiedad de la depresión)

Pensamientos y conductas suicidas

Ansiedad intensa, como el trastorno de estrés postraumático

Alteraciones significativas del sueño

Mayor riesgo de contraer enfermedades físicas como enfermedades cardíacas, cáncer o hipertensión arterial

Dificultad para sobrellevar tareas cotidianas, mantener relaciones y realizar actividades laborales en el largo plazo

Consumo de alcohol, nicotina o abuso de sustancias

Cementerio de Guadalcanal. Duelo prolongado
Foto Enrique Gómez Álvarez Salinas

La persona que padece este proceso y la familia cercana debe estar atenta al desarrollo y evolución de estos síntomas, porque puedan conllevar el paso de un Duelo normal a un Duelo prolongado, para poder así pedir ayuda y comenzar a tratar este proceso, de forma que pueda superarse esta situación emocional tan negativa y evitar las graves complicaciones que supone en Duelo prolongado

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